viernes, 21 de junio de 2013

El mejor humus del mundo


Bueno, quizás exagero, pero hago el hummus según mi gusto, y me parece el mejor. Me gusta que tenga mucho ajo y mucha mantequilla de ajonjolí... y mucho jugo de limón... y que sea saladito. Así que cojo la receta básica y hago con ella lo que me da la gana.

El humus es una de las tapas favoritas del mediano oriente. Es una de las comidas más antiguas que se conoce, habiendo evidencia de su consumo en Egipto hace 7,000 años. Es una pasta de garbanzos molidos sazonada con tahini (mantequilla de ajonjolí). El tahini se consigue en Puerto Rico en casi todos los supermercados y tiendas de comida saludable (health foods). Aunque es un poco caro, el tahini rinde para mucho y se utiliza para aderezos de ensalada. Otra tapa que también incorpora el tahini es el “baba-ganoush”, que en concepto es la misma receta del humus, pero sustituyendo los garbanzos por berenjena asada.
Tradicionalmente para servirlo se esparce el humus en un plato llano, y se le hace una indentación en el centro, que se rellena con aceite de oliva. Luego se espolvorea con comino molido, pimentón (paprika) o perejil fresco picado. Se come con la mano en pedazos de pan pita tostados.

En muchos países de oriente se acostumbra comer con las manos. En la India se considera que la comida es divina y que es importante disfrutar de ella no sólo con los sentidos del gusto y el olfato, sino con la vista y el tacto. Por regla general, solamente se usa la mano derecha para comer porque la izquierda se considera impura. No voy a entrar en los detalles de por qué es impura, porque este texto es sobre comida y no quiero hacer referencias escatológicas en él.

Los ingredientes, además de ajo
El humus es una excelente fuente de fibra. Ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, por eso es un alimento ideal para diabéticos e hipoglicémicos. Según el Departamento de Agricultura Federal, es alto en vitaminas B1, B6, folate, hierro, magnesio, calcio, zinc, manganeso y selenio.

Esta pasta es bien baja en grasas saturadas, pero el aceite de oliva y el tahini elevan su contenido de grasa beneficiosa para la salud del corazón. Por otro lado, estas grasas lo hacen muy alto en calorías, y las personas que tratan de bajar de peso deben controlar la porción.
Mantecado de Hummus
Cuentan de una heladería italiana en Israel, que hace mantecado de humus, aunque el sabor que predomina es el del ajonjolí y la miel que usan para endulzarlo. Aseguran que más bien parece mantecado de Halvah, una barra dulce hecha con ajonjolí o (alguna otra nuez) y miel.



Te invito a experimentar con el humus. Prueba la receta básica, y le vas añadiendo ajo, limón, tahini y sal a tu gusto. Te aseguro que rápidamente se va a convertir en un “comfort food”... uno de esos platos que te llevas a la cama los días que te acurrucas a leer un buen libro o a ver televisión. Buen provecho!




HUMUS
Ingredientes:
1 lata de 16 onzas de garbanzos
el jugo de 1 limón mediano
2 cucharadas de tahini (mantequilla de ajonjolí)
2 dientes de ajo
1/2 cucharadita de sal
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1/4 taza del líquido de los garbanzos

Procedimiento:
Escurre los garbanzos y guarda el agua en que vienen enlatados. Si prefieres ablandar garbanzos secos, pues mucho mejor. Guarda el agua salada en que los herviste. Combina los primeros seis ingredientes en un procesador de alimentos entre 3 y 5 minutos, y gradúa la densidad de la pasta con el agua de los garbanzos. Debe tener una consistencia suave, que puedas recoger con un pedazo de pan.

Aquí comienza la diversión. Para hacerlo más ácido: limón y sal... más sabor a nueces: tahini... más sabor a ajo, pues más ajo... hasta que llegues a tu humus perfecto. Mantén las porciones que agregas en mente, para que luego lo puedas reproducir. El humus se puede guardar en la nevera por varios días.

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