miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Por qué gritamos?


Un santo hindú que fue al río Ganges a bañarse, se encontró a una familia peleando a gritos en la ribera. El santo le preguntó a sus discípulos: “¿Por qué la gente se grita de rabia los unos a los otros?”

Uno de los discípulos le contestó “Gritamos porque perdemos la calma”.

“Pero ¿por qué gritar si la otra persona está a tu lado? Puedes muy bien decirle lo que quieres de manera tranquila.” Los demás discípulos comentaron algunas otras razones, pero el santo no estaba satisfecho con ellas.

Finalmente el santo les explicó: 
“Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se distancian mucho. Para cubrir esa distancia, tienen que gritar para poder escucharse. Mientras más se enojan, más tienen que gritar para alcanzar esa gran distancia.”

“¿Y qué pasa cuando dos personas se enamoran? No se gritan, sino que se hablan suavemente, se susurran y se acercan más. Finalmente ni siquiera tienen que susurrar, porque con una mirada les basta. Así es cuando dos personas se aman.”

Miró a sus discípulos y terminó diciendo:
“Cuando discutan, no permitan que sus corazones se distancien. No digan palabras que los alejen de cada cual, o llegará el día en que la distancia sea tan grande que no encuentren el camino para regresar.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Brigadeiro. La trufa del Brasil.

Una abogada muy prominente de Washington D.C. nos invitó a cenar en su casa después del estreno de Filumena Marturano (Matrimonio a la Italiana) de Eduardo De Filippo, que representábamos en el Kennedy Center. 

La fastuosa casa, que al tiempo se convirtió en residencia oficial de los Comisionados de Puerto Rico, estaba acabada de diseñar, construir, y era espectacular.


Sophia Loren y Marcello Mastroianni en "Matrimonio
a la Italiana". Foto suministrada. D.R.
La versión fílmica de Matrimonio, con Sofía Loren y Marcello Mastroianni, fue dirigida por Vittorio de Sica. Es la historia de una joven napolitana que "trabaja" en un prostíbulo, donde conoce a Doménico Soriano, un rico burgués que la retira de la profesión y la lleva a vivir con él a su casa. 

Sophia Loren como Aldonza en "Man
of la Mancha". Foto suministrada. D.R. 
Años más tarde y a punto de separarse, Filumena le confiesa que uno de sus tres hijos es de él, y ahí comienza la trama en que Doménico trata de averiguar cuál es su hijo para ser "paternal" con él.


La cena en la casa de la abogada fue muy casual y estuvo marcada por manjares finísimos. 
Pero campechano como soy, gravité hacia la cocina de la casa y me puse a charlar con la cocinera, que resultó ser una encantadora señora de Brasil. 


Hablamos de su país, de las costumbres y le mencioné que en Río de Janeiro yo había comido unos dulces de chocolate sabrosísimos llamados brigadeiros. Ella se sintió halagadísima, y al servir los postres esa noche, apareció con una bandeja llena de las “trufas” en nuestro honor. ¡Obrigado! Ese humilde postre fue el éxito de la noche... y los maravillosos bizcochos y las tartas pasaron al olvido.

El brigadeiro es un dulce típico de Brasil, conocido también como negrinho, muy similar a las tradicionales trufas de chocolate, de hecho, se elabora como un ganache en la que se utiliza leche condensada en lugar de crema y cacao en polvo en lugar de chocolate.

Yo había diseñado la escenografía para la producción de Filumena, y viajé para montarla en el prestigioso teatro. La directora de la pieza me pidió que interpretara un personaje sin líneas para una corta escena y con mucho gusto accedí. Siempre he trabajado tras-bastidores y nunca quise ser actor. Le tengo mucho respeto a esa profesión - pero debutar en el “Kennedy Center for the Performing Arts” en Washington DC era una experiencia a la que no me podía negar.

El elenco de la producción Filumena Marturano: (Izq a der.:)
William Rey Morales, Xavier Paul, Angel Domenech, Myrna Casas
Rocky Venegas, Cielo Rosado, Glenn Zayas, Josie Pérez, Esther Mari
Angel Dómenech hijo, Elsa Román y José Llompart.








El susodicho personaje era el de un busboy, o asistente del mesero. En la escena, llegábamos a la casa de Filumena para servir un almuerzo. Yo ponía los platos. El mesero discutía con el dueño y me ordenaba quitar los platos. Yo quitaba los platos.  Llegaban a un acuerdo. Yo ponía los platos. Volvían a discutir, y yo quitaba los platos. Acordaban el precio, y yo ponía los platos. Peleaban de nuevo, yo quitaba los platos, daba un grito de molestia acompañado de un gesto ...grosero, y salía de escena rápido. Lo gracioso era que al salir, el público explotaba en aplausos y risas, por solidaridad con el personaje.

La historia del brigadeiro comienza en los años 40. En esta época, un oficial del ejército, el Brigadeiro Eduardo Gomes, era candidato a la presidencia de la república de Brasil y su grupo de electores decidió organizar una fiesta para promover su candidatura. Una de las señoras que participaba llevó un dulce de chocolate en forma de bolitas que hicieron las delicias de todos los asistentes. Fue tal el éxito que decidieron vender este dulce para recaudar fondos para la campaña. De este modo, todo el mundo comenzó a degustar esos dulces del general de la brigada, lo que dio nombre a este postre.

Aquí incluyo la receta. Es muy sencilla y sabrosa. 

BRIGADEIROS
3 Ingredientes:
1 lata de leche condensada
1 una cucharadita de mantequilla
3 cucharaditas de cacao en polvo

Preparación:
Mezcla la leche condensada con la mantequilla y el cacao en una olla gruesa o en un caldero. Cuece a fuego mediano y remueve con un cucharón de madera hasta que la mezcla se espese, así como dulce de leche argentino o cajeta mexicana. 


Pasa la mezcla a un plato y déjala enfriar hasta que sea manejable y forma pequeñas bolitas, después de lubricar tus manos con mantequilla. Rueda las bolitas sobre chocolate granulado, grajea, azúcar en polvo o hasta en canela.

¡Que los disfrutes!

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jueves, 5 de septiembre de 2013

El primer día en la escuelita


Se levantaron bien temprano porque era el primer día de clase de su bebé. Bueno, en realidad nadie en la casa pudo dormir por la ansiedad. Parecía mentira que hacía poco celebraban su nacimiento, y ya estaba en edad para ir a la escuela. El uniforme estaba listo, el bulto y los libros empacados para la escuela.

Mamá tenía una mezcla de tristeza y aprehensión porque era la primera vez que se separaba de su niña por tantas horas. Había dejado de trabajar afuera para dedicarle tiempo cuando nació, y ahora que la niña va a estar parte del día en el cuido, le deja mucho tiempo libre para realizar otras metas. Papá tomó tiempo de su trabajo para ser parte de ese momento especial. Probablemente igual de triste que mamá, pero manteniendo su “cool” para dejar que las cosas fluyeran.

Llegaron a la escuelita y se encontraron con decenas de otros padres jóvenes en las mismas, algunos más tristes, algunos más alegres, algunos desahogados porque le dejaban a su muchachito mega-travieso e incontrolable a otro para que lo cuidara por un rato. ¡Ufff, de lo que me salvé!”.

La bebé deslumbrada con la cantidad de amiguitos nuevos, el salón de clase lleno de imágenes coloridas, su propio asiento con su nombre y una señora muy amable que le dio la bienvenida.

Unos segundos más tarde, la directora escolar se acercó y le entregó una bolsita plástica a mamá. La bolsita tenía un “kleenex”, una bolita de algodón, una bolsita de té de hierbas y una nota que decía:

Primer día Pre-escolar
    Aquí tienes un pequeño regalo al dejar a tu hija en su primer día en la escuela.
    Cuando tomes la suave bolita de algodón en tu mano, recuerda el espíritu gentil de tu niña. Al regresar a casa y secado tus lágrimas con el pañuelito de papel, prepárate una taza de té. Siéntate tranquila y descansa con los pies elevados. Recuerda que juntas, tu y yo trabajaremos para que tu hija sea lo mejor que pueda llegar a ser.
    Gracias por confiarnos a tu hija este año escolar. Haremos lo mejor cada día para guiarla a aprender y explorar este mundo maravilloso.
                                   Sra. Torres
                                   Directora de la Escuela

Ambos padres se despidieron de la bebé con un beso y la vieron correr hacia el montón de niños que gritaba en el salón. Mamá sacó el “kleenex” de la bolsita, y siguió las instrucciones de la nota.

jueves, 29 de agosto de 2013

La oración de la Cerveza


A petición popular, el texto completo de:

La oración de la Cerveza

Santa Cerveza que estas en el hielo, 
tan refrescante suena tu nombre, 
venga a mi vaso tu cuerpo,
que mi borrachera sea tu voluntad.

Hazme sentir el sabor del amargo en la boca. 
Hágase tu presencia, 
así en la mesa como en el suelo. 
Danos hoy la botella de cada día.

Perdona la ley seca, así como 
nosotros perdonamos al agua de soda. 
No nos dejes caer en la Municipal
y líbranos del “hang-over”. 

SALUD!!! 


Nota: Refresco de Tamarindo recomienda moderación al tomar bebidas alcohólicas, sobre todo si vas a guiar. Este texto se publica exclusivamente como una forma de entretenimiento.

lunes, 26 de agosto de 2013

ID


Pensé la palabra 
por si la foto retrata el alma.
Dijo “voy” y disparó el flachazo 
que inmortaliza el id.
I.D. como conjugación de verbo: 
yo, tu, él, ego, id.

Pregunto si el guardia 
verá el id al ver el I.D.
"El super-ego puede evitar 
que hagas cosas
que tu id puede 
querer que hagas."
Por eso pienso 
para que el retrato lleve mi pensamiento
y pienso si el guardia 
puede evitar que piense
algunas cosas 
que mi id quiere pensar.

De todos modos 
la sonrisa en la foto
no delata las cosas que pensé 
cuando el flach.

Freud es un cabro 
más allá del principio del placer, 
porque en alemán, 
el id es "Es".




lunes, 5 de agosto de 2013

Dos "Tres leches", por favor.


Caminé hacia la nevera de postres, con un nudo en la garganta. Ese nudo que se forma cuando tienes ganas de llorar y te la aguantas, pero sientes que al tragar la saliva se detiene y baja lentamente haciendo un ruido como que raspa. Tomé dos envases de bizcocho tres leches y los empaqué en una bolsa de papel blanco, con dos cucharas plásticas. Regresé al mostrador, le entregué el paquete al niño, y le dije “suerte”.


Me había topado al niño que esperaba que lo atendieran, en una que pasé por la barra del restaurante en que trabajo. “¿Te están ayudando?”, le pregunté. “No”, fue su contestación. “Pues, ¿en qué te puedo ayudar, entonces?”

El niño estaba muy bien vestido, como que iba para una fiesta o para la iglesia... con una camisa blanca recién planchada, y su pelo peinado en un “gallito” con gel. Tenía unos cuantos billetes en la mano derecha. Parecía como de diez años, pero su voz estaba empezando a cambiar hacia la de un adulto. “Quiero saber cómo sirven un bizcocho tres leches para llevar, si en un plato o son esos que vienen en vasito de aluminio...”, me dijo con cara de preocupado. “Vienen en una copa plástica con tapa”, le dije. Su genuino gesto de decepción me hizo buscar uno en la nevera para que viera el estilo del empaque, por si eso le resolvía algo. 

“No... creo que me sirva... es que yo... tengo que... es que voy a llevar... “, el niño buscaba infructuosamente las palabras apropiadas, “...es que mi papá está encarcelado y le quiero llevar un tres leches, que a él le gusta... pero no me lo van a dejar entrar en ese empaque”. Lo dijo bajito, como quien menciona que alguien está afectado con “cáncer”, y si se dice en bajito es menos devastador.

Miré alrededor a ver si alguien más sentía, como yo, el balde de agua fría, pero no había nadie. “Si no lo vas a poder pasar, es preferible que no te lo lleves”, fue lo mejor que pude decir en tono paternal. 

“Mejor déme dos, porque si puedo entrarlo, me quiero comer uno con él”.

No sé quién es el niño, mucho menos su padre, ni qué hizo para estar en la cárcel. Por su manera de vestir y de comportarse, pienso que ha de ser por algún caso de “cuello blanco” o de corrupción. De lo que sí estoy seguro es de que ese niño adora y extraña a su padre. Su cara de desolación al ver que el pedazo de bizcocho venía en el empaque incorrecto, la tengo grabada en mi mente y no he podido dejar de pensar en ella. Si ese papá pudiera ver esa cara, sería peor castigo que todo el tiempo que va a purgar en la cárcel.

True story. Domingo, 15 de julio de 2012.

martes, 30 de julio de 2013

Santa Cerveza que estas en el hielo...


Me pregunto ¿por qué alguien quiere hacer cerveza en su casa, habiendo cientos de alternativas accesibles en el mercado, que van desde una Keystone o una Medalla hasta una Chimay o una Duvel? Sencillo... por la misma razón que hay gente que prefiere hornear pan en su casa, hacer mantecado, yogurt, o hasta granola. Primero, la experiencia de hacer tuyo un producto que está disponible comercialmente, lo hace privado y único. Tiene mejor sabor porque es home-made; conoces los ingredientes que le añadiste, es fresca y sabes que no tiene aditivos artificiales; y sobre todo, la satisfacción personal que produce no tiene igual. Imagínate llevar amigos a tu casa y ofrecerle una cerveza hecha por ti, y que lleva tu nombre.

La primera y única vez que incursioné en la fermentación de licor, fue una en que compré por correo un kit para hacer vino. La cocina de mis padres apestó a basurero podrido por varias semanas, en lo que aquello se fermentó y lo filtré. Finalmente tuve que botar el desastroso resultado, porque nadie de mi familia quiso meterse a catador. San Seacabó.

Con la llegada de las llamadas cervezas artesanales, sin embargo, he tenido curiosidad por el proceso. No me interesa hacerlas, sino tener una información general para que los amigos que leen mi blog puedan saber lo que hay “allá afuera”, y si les interesa, que metan mano y aprendan.

La cerveza es la bebida alcohólica de mayor consumo en el mundo, y después del agua y el té, es la tercera bebida más popular. Aseguran los expertos, que es la bebida fermentada más antigua que se conoce.

Una cerveza se produce al convertir almidones en azúcares, y luego fermentar las azúcares resultantes. Comúnmente los almidones vienen de granos malteados, como la cebada, el trigo, el centeno y en muy pocas veces, maíz. Para maltear un grano, se pone en agua hasta que comienza a germinar, e inmediatamente se seca y tuesta en un horno. En ese momento el grano ya lleva en su interior varias enzimas que se formaron en el momento en que sale la raíz, para alimentar a la pequeña plantita que estaba surgiendo.


El sabor amargo de la mayoría de las cervezas, viene del “lúpulo”. Esto es la flor de una enredadera que al añadirla a la mezcla a fermentar, además de sabor, balancea la acidez y sirve como preservativo natural.

Hace unos días me acerqué a un amigo que hace cervezas caseras para que me hablara del tema, y me refirió a su maestro, el experto, al que casualmente yo también conocía. Finalmente hablé con él y me invitó a su tienda/laboratorio para compartir la información.

William “Billy” Norris es el dueño de Caribbean Brewing, el primer home brew shop de Puerto Rico. Primero que nada me sorprendí con la cantidad de productos que hay para ofrecer - aparte de todos los equipos necesarios, tenía cantidades de granos, azúcares, levaduras y sobre cincuenta variedades de lúpulos de distintos países, incluídos Australia y Japón.

Cuando me recibió estaba preparando una orden para hacer una receta original suya, a la que ha llamado “Parchita IPA” (India Pale Ale), porque el resultado final sabe a parcha por la combinación de ingredientes, aunque no tiene la fruta como tal. Billy pesó los granos meticulosamente, para que la señora que estaba esperando tuviera éxito con su receta. En un momento me dio a oler los lúpulos de un paquete que acababa de abrir, y el olor fue impactante... algo así como oler un ramo de eucalipto fresco, pero concentrado. Ese olor maravilloso se quedó en el aire por todo el espacio del despacho.

William Norris, dueño de Caribbean Brewing
Norris me cuenta que hace cervezas caseras desde los 15 años porque le enseñó su padre, a quien a su vez le enseñó el suyo, como cuestión de generación. Hace años puso el negocio con su hermano, quien finalmente se separó para seguir estudios de abogacía, y Billy continuó con el negocio junto a su esposa.

Para los que les interesa aprender a confeccionar cerveza, Caribbean Brewing ofrece clases semanales a grupos de cerca de 15 estudiantes en un salón específicamente preparado para demostraciones. Si el cervecero prefiere no hacer todo el proceso, Billy ofrece extractos malteados pre-hechos que te permiten adelantar un par de pasos y ahorran tiempo a la hora de fermentar.

De cada mezcla salen cerca de cuarenta y ocho botellas de cerveza casera, a un costo de más o menos setenta y cinco centavos la botella, o un barril de cinco galones. La satisfacción de tener tu propia cerveza: priceless.

Uno de los mitos referentes a la cerveza es el del beer-belly, o la barriga de cervecero. Pues debes saber que la cerveza es bien baja en calorías, y dicen los científicos que la protuberante barriga no sale por la cerveza, sino porque la persona que se dedica a beber usualmente es sedentaria y no hace ejercicios, lo que sí produce la panza.

Finalmente le pregunté a Norris qué se hace con los granos perfectamente buenos que resultan después de filtrar el wort, o el líquido antes de fermentar, y me contestó “puedes hacer dos cosas: botarlos o hacer pan de granos con ellos”. Esto me pareció genial, porque convierte la cerveza en un alimento auto-sustentable y sin desperdicios.

Por el momento, yo seguiré yendo a mis restaurantes favoritos a tomar una “Stella”, pero no puedo negar que me fascinó el mundo de las cervezas caseras que acabo de conocer. Ojalá y muchos se animen a conocerlo también.

Para información: 

Caribbean Brewing - Tel: (787) 486-0356
Avenida 65 de Infantería, Calle A, Lote 9, Carolina Industrial Park, Carolina 00987
https://www.facebook.com/pages/Caribbean-Brewing/150849951608885




viernes, 19 de julio de 2013

“Se vale to’ en este sandwich de salchicha...”


Llegas tarde por la noche a tu casa, ya sea porque has estado trabajando overtime, estudiando para un examen, o te fuiste de juerga y estás jendío. Tienes mucha hambre y la nevera está relativamente vacía. ¿Qué es lo más extremo que has hecho para satisfacer la que te está matando? Le hice esta pregunta a varias personas, y las contestaciones son muy reveladoras. Como dice Calle 13, “Se vale to’ en este sandwich de salchicha...”.

Aparentemente todo el mundo tiene pedazos de pizza guardados en la nevera de su casa, y usualmente la comen fría a cualquier hora. Muchos guardan arroz - blanco o guisado - y también confesaron comerlo frío por la prisa. Uno que dijo que lo calentaba, lo mete al micro con una lasca de queso americano para que se le derrita por encima. Eso suena bien. Otro sofríe cebollas en mantequilla para juntarlas con el arroz; y si no tiene cebolla, come solo arroz con mayonesa. Cuando lo que hay son las habichuelas guisadas, pero no hay arroz, se come los granos como si fuera un dip recogiéndolo con pan o galletas.

Hace tiempo alguien me comentó que le echaba aceitunas y mantequilla al arroz blanco antes de calentarlo. La idea no está tan mal, e inclusive lo he hecho a mi manera: primero lavo las aceitunas para quitarle el sabor vinagroso y las echo al arroz blanco crudo. Luego lo cocino como siempre y cuando está listo le echo mantequilla derretida por encima... sabroso. Eso lo he hecho con invitados en casa y ha sido un éxito.

Las tortillas son otro de los platillos favoritos de la madrugada. Los ingredientes son los que varían... desde los más tradicionales, como los amarillos, papas o vegetales de lata, hasta los más cuestionables, como la tortilla de Corn Flakes o de spaghetti con carne. Esta última sin embargo, me recuerda una fritatta italiana tradicional más que un “resuelve”. Por supuesto, esto supone que en la nevera hay huevos para confeccionar la tortilla, y suficiente tiempo para terminarla... porque uno de los cuestionados confesó comerse dos huevos crudos con tal de no esperar a que se cocinaran. En esa nota, hay quien ha devorado chuletas crudas frías por la misma razón. ¡O.M.G.!

Los emparedados son la tercera comida más degustada de la madrugada, con distintos tipos de preparación. Algunos hechos con pan especial o criollo, y con rellenos que van desde jamón y queso hasta un sandwich de arroz con habichuelas. Otros sandwiches memorables son los hechos con dos galletas export soda; e inclusive hay quien hace su sandwich usando dos pancakes, de los congelados.

Uno que no tenía hot dogs, pero tenía el resto de los condimentos, tomó el pan alargado y le puso salchichas de punta a punta hasta que cubrió el largo del pan, y lo terminó con ketchup, mostaza, relish y sauerkraut. Digno del parque de pelota. Otra persona que sí tenía hot dogs pero no tenía los condimentos, optó por echarle sirop de pancakes en vez de ketchup y mostaza. Hablando de mostaza, uno de los amigos me dijo que se comió un bloque de tofú frío con mostaza por encima. ¡Hmmmmm!

No faltaron los que aprovechan las sobras de pasta.  Por ejemplo, una combinó spaghetti con un “dip” de queso crema y ajo, del que viene listo en la latita pequeña para servir con galletas en las fiestas. Eso debe hacer como una Salsa Alfredo muy particular, igual... pero distinta.

Entre las combinaciones más extrañas están los doritos con Nutella; los pedazos de pan con sirop de pancakes; pico de gallo con sirop de chocolate; pizza con un limón exprimido por encima; y un sandwich de doritos con mayonesa.

Los sobrecitos de ketchup, mostaza, mayonesa, salsa soya y duck sauce de los empaques para llevar, también reciben thumbs up porque siempre están disponibles en los recovecos de la nevera.

No te sientas marginado si en medio de un ataque de hambre de madrugada se te ocurre comer corn flakes, y la única leche que encuentras es leche en polvo. Espolvoréala por encima y échale un poco de agua fría. Puede que parezca engrudo, pero no vas a ser el primero ni el único que lo hace.

Como dice René, aunque no necesariamente hablando de comida: 
“Se vale to’ en este sándwich de salchicha
Se vale to’ aunque pasen con ficha
Se vale to’, morena, trigueñita o jincha”.

viernes, 12 de julio de 2013

Fumando espero... ¿Tienes un fósforo?


La prohibición de fumar en lugares públicos y la aparición de los encendedores desechables, han eliminado lo que fue uno de los sistemas más eficaces y económicos de publicidad: la cajita de fósforos. Hace pocos años casi todos los comercios ofrecían su “anuncio portatil”: hoteles, restaurantes y discotecas; tiendas, bancos y librerías; museos, perfumerías y líneas aéreas.

Para el diseñador gráfico, ese pequeño espacio se convirtió en un gran reto, y al día de hoy se otorgan premios para la mejor propuesta. Hay grupos de coleccionistas, en busca del librito perfecto con su carga de historia. Uno de los más premiados es el del restaurante Joe Tecce’s en Boston. 

Daphne’s, en el aeropuerto de Newark, también ha ganado varios premios de diseño gráfico por su estilo art-nouveau.

En el 1827, el químico inglés John Walker descubrió que si cubría el extremo de un palillo con ciertas sustancias químicas y lo dejaba secar, podía encender un fuego en cualquier lugar frotando el palillo contra papel de lija, pero tenían muy mal olor al quemarse. En 1830, se creó cerillos utilizando fósforo blanco, que no tenían olor, pero enfermaban a las personas ya que el fósforo blanco es venenoso. Unos años más tarde, se hizo la mezcla perfecta de químicos que funciona bien y no hace daño. Se les llamó “de seguridad”.

Por muchos años los fósforos se guardaban y transportaban en cajas de madera relativamente grandes porque los cerillos eran tres veces más largos de lo que miden ahora. En el 1889, el abogado Joshua Pusey de Filadelfia inventó el librito de cerillos de cartón porque le avergonzaba que la caja de madera en que llevaba los fósforos para sus tabacos sobresalía de su chaleco, y se decidió a resolverlo.

De ahí en adelante la historia de los cerillos cambió completamente.

El empaque de fósforos no solamente ha servido como medio publicitario, sino como documento histórico. Basta con observar un grupo de cajitas para seguir una trayectoria que nos trae recuerdos: Eastern Airlines, la conección con Disney World, y el antiguo Dupont Plaza. Los restaurantes Tango’s, Butterfly People (galería-restaurante) y La Fonda del Callejón en el Viejo San Juan; Mangére en Puerto Nuevo; Capriccio, Molino Italiano y Casablanca en el Condado. Sweeney’s, un restaurante de lujo y Coffee and... un lugar para el café, ambos en la Terraza de Plaza Las Américas. 

Se puede establecer, por ejemplo, parte de la historia de los restaurantes orientales en la Isla. El Cathay, fue el primer restaurante chino que se estableció en San Juan. Ahora está ubicado en un hermoso edificio estilo pagoda en Puerta de Tierra, pero originalmente estaba en un segundo piso en lo que es ahora el recinto del Centro de Convenciones en Miramar. El Ko-Bai fue el segundo, en la Avenida De Diego en Puerto Nuevo, y mucho más tarde el Fong Wong frente al Popular Center en Hato Rey, cuando ya era común ver restaurantes chinos en la ciudad. El primero japonés, un restaurante estilo teppan-yaki de la cadena Benihana of Tokyo, se estableció en la calle Loíza de Santurce, en el local que había ocupado por muchos años el club nocturno El Gato Tuerto. Luego de la quiebra del Benihana, el local se convirtió en Shannan’s Pub que se mudó para Guaynabo. Actualmente en el local está el club Plan B.

El primer uso publicitario de las cajetillas de fósforos surgió cuando la Compañía de Ópera Mendelsohn, quería promocionar su apertura en Nueva York de una manera especial. Los miembros del reparto decoraron 100 libritos en blanco con fotos de su estrella, el trombonista Thomas Lowden, y los repartieron en el teatro. El único librito que se conserva está valorado en 25,000 dólares.

La taberna Bull & Finch en Boston - sitio en que fue basada la serie “Cheers” - utiliza la cajita para promocionarse con ambos nombres; J.Paul’s, nombrado por el heredero de la familia Getty es un “pub” en Georgetown, Washington DC; y Tavern on the Green, el restaurante lujoso en el Central Park de Nueva York.

Algunas cajas han regresado a su tamaño original. La fenecida librería Hermes en Condado promovió su local con un librito bastante grande, y la marca de cigarros Dunhill hace alusión al tamaño de las cajas de madera originales. Curiosamente, algunas cajitas se disfrazan de “libros” como para no despertar sospechas en el anaquel.

Finalmente, sea por nostalgia o por desuso, la cajita de fósforos siempre le traerá grandes recuerdos hasta a los no-fumadores. Algunos lugares ya no existen, pero su anuncio portátil siempre mantendrá una llama encendida.