miércoles, 11 de noviembre de 2015


Este viernes estaremos en vivo desde la feria NaviTech de Plaza Las Américas, entrevistando a los chicos del Puerto Rican Barista Team
Acompáñanos para que aprendas métodos alternos de colar café, sobre barismo, y el café artesanal de la Isla.
Búscanos a las 6:00pm en la tarima frente a la tienda Puma, en el Atrio Central.

Como “Foodie” en el País de las Maravillas

La chef abrió la puerta del horno, enseguida el local se llenó del delicioso olor a pavo asado a la perfección. Pero claro, estaba relleno con peras, manzanas frescas y una maravillosa selección de hierbas y especias que iban desde el romero hasta el anís estrellado. El pavo estuvo sumergido por tres días en una potente salmuera, o brine, y eso hizo toda la diferencia.

Estábamos invitados a participar de una clase de cocina en la tienda Williams-Sonoma en el nuevo Mall de San Juan, en la que se iba a tocar el tema de la salmuera como adobo para el tradicional pavo de Acción de Gracias.



Foto suministrada. Derechos reservados.
La Chef Marilyn López, la experta asesora culinaria de la compañía, fue quien dictó la clase con mucha soltura y amabilidad. López, quien tiene un espacio televisivo diario en el canal 13 de San Juan, se lució haciendo lo que le gusta y sabe, porque no es lo mismo hacer una receta frente a una cámara, que pararse frente a una clase y contestar las contínuas preguntas que hacen los estudiantes, con conocimiento pleno de los temas. En definitiva, es una excelente profesora.

El brine es un sistema para adobar que se conoce muy poco en Puerto Rico, en donde usualmente “acuchillamos” el pavo para insertarle una mezcla de ajo con orégano y alguna que otra hierba adicional. El adobar con salmuera consiste en sumergir por unos días la pieza de carne en un té hecho de especias y altas cantidades de sal. 

Químicamente, lo que sucede es que el agua de que está compuesto el pavo (que debe rondar por el 65%) trata de nivelarse con la cantidad de agua de sal en que está sumergido. En otras palabras, el agua se intercambia y termina toda salada -la que está dentro de la carne del pavo, y la que está afuera - añadiéndole sabor.


Foto suministrada. Derechos
Reservados.
Para la chef Marilyn debe ser un sueño laborar en un lugar en donde cocina y enseña a cocinar, además tiene acceso a cualquier implemento que necesite: ollas, moldes, enseres y todo tipo de maquinaria. También en la tienda tiene paredes llenas de especias, salsas, aceites, vinagres, harinas, mezclas y libros de recetas de todo tipo. ¿Mencionamos ya al niño en la tienda de dulces?

Finalmente el pavo salió del horno, y la chef preparó una salsa gravy utilizando las peras y manzanas que se hornearon en la cavidad del pavo, sofritas en mucha mantequilla, limón, pimiento, cebolla, ají dulce, almendras, parcha y una base de salsa que prepara la misma compañía. La parcha y el ají dulce, porque la chef trata de darle un toque caribeño a la comida para acercarla al gusto boricua.

Después llegó el momento de degustar el delicioso pavo, y al que se unieron algunos clientes que se acercaron atraídos por el delicioso aroma. La realidad es que el pavito coge un gusto completamente distinto al que tradicionalmente conocemos, pero es igual de sabroso e innovador. Vamos a intentarlo en las próximas semanas cuando nos toque el pavo de Acción de Gracias, y probablemente hagamos la prueba con el pernil de navidad,  a ver si de verdad el gas pela.


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viernes, 6 de noviembre de 2015

Pasta Fresca: el sabor por encima de los gandules

Pasta fresca al ajillo.
Aprendí a hacer pasta fresca un verano en Boston. Andaba vistando a una amiga que estudiaba en las afueras de la ciudad, y par de veces nos quedamos en el brownstone de unos amigos en la parte antigua. Una de esas veces se les ocurrió hacer la pasta para almorzar, y todos participamos del nítido proyecto.

Boston es una ciudad eminentemente estudiantil, porque allí se encuentran varias universidades Ivy League, como Harvard, MIT y Boston College.



Copley Square en Boston. Foto suministrada con derechos reservados.


En verano la población de estudiantes se reduce, pero igual es un lugar con mucha actividad, mucho que hacer y mucha historia. Pero regresemos a la pasta...

La realidad es que la pasta seca que conocemos es muy accesible, no sólo porque la venden hasta en la farmacia, sino porque es muy económica. La pasta fresca es bastante más cara, pero se consigue en casi todos los colmados. La pregunta es si vale la pena pasar el trabajo de hacerla en casa habiendo tantas otras alternativas más fáciles... pues sí, porque tampoco es un trabajo demasiado arduo como para sacarle el cuerpo... y el sabor está por encima de los gandules.

El chef italiano Nicola Poltronieri.
Ambas fotos suministradas y con derechos reservados.
Mirando programas de televisión norteamericana, te das cuenta de que el uso de la pasta seca está bastante generalizado y las recetas se basan mayormente en las salsas complicadas.



Siguiendo la televisión europea, resulta que usualmente preparan la pasta al momento como si nada, con salsas mega sencillas compuestas de aceite de oliva y par de hierbas o vegetales. El chef Nicola Poltronieri hace “pasta carbonara de verdad” y “Spaghetti al estilo italiano de Estados Unidos”, en obvia referencia a la diferencia de comer.


Tagliatelle fresco en
Tutt'Italia Ristorante en Santurce.
Preparar la masa a mano es muy simple y toma algunos diez minutos. El preparar la masa con la ayuda de maquinaria, como por ejemplo un procesador de alimentos, reduce el tiempo de amasado a menos de tres minutos. Estirar la masa, que es la parte más divertida del proceso, se puede hacer de tres maneras: a mano con rodillo, en una máquina de hacer pasta, y usando el aditamento para ese fin, como el de la batidora Kitchen Aid

Foto suministrada con derechos reservados.


Yo prefiero hacer una combinación: hago la masa a mano, y la estiro y corto a máquina. ¿La razón? Estrictamente de limpieza. Prefiero limpiar el mostrador que fregar todas las partes del procesador. A la máquina de pasta, que para mi es indispensable para este proyecto, sólo hay que pasarle un paño o una brocha para sacarle la harina remanente. Si se moja corre el riesgo de oxidarse, y usando mi método, la mia (una Atlas de Imperia) ha durado varias décadas y está como si nada.

Hay varios utensilios en el mercado para ayudar en la preparación, aunque no todos son necesarios. Por ejemplo, los moldes para hacer pasta rellena como los ravioli, creo que complican un poco más la tarea, que sencillamente hacerlo sobre el mostrador. Otro que no es indispensable es el secador de pasta, que se puede hacer hasta con un gancho limpio de ropa, sin complicarse demasiado.

Haz una cena de pasta fresca en tu casa, e invita a los comensales a que ayuden a preparar la pasta justo antes de comer. Sirve distintas salsas para que cada cual escoja la que prefiere. Te aseguro que será una noche que no van a olvidar... igualito que yo no me he olvidado de Boston.

PASTA FRESCA
Ingredientes:
2 huevos
2 tazas de harina de trigo
Sal
1/2 cucharadita de Aceite de oliva

Procedimiento:
Coloca la harina en el mostrador en que vas a amasar, formando una montaña. Haz un hueco en el centro, y echa los huevos, la sal y el aceite. Poco a poco incorpora la harina del borde interior del hueco con los huevos, manteniendo el borde exterior sin romper para que el huevo no se derrame en la mesa. 

Cuando todo esté mezclado, ajusta las cantidades: si la masa está demasiado seca, añade un poco más de aceite o de agua. Si la masa está pegajosa, añade harina. Deja la masa reposar tapada por veinte minutos.



Divide la masa en tres o cuatro pedazos y estira con una máquina de pasta. Comienza con los rodillos en la posición más ancha y pasa la masa cuatro o cinco veces hasta que esté suave. 



Reduce la distancia entre los rodillos y pasa una vez en cada posición hasta llegar a la penúltima si vas a hacer spaghetti o fettuchini. Si vas a hacer pastas rellenas, pasa la masa por la última posición de los rodillos.



Hierve la pasta de tres a seis minutos, dependiendo del grosor y la textura que deseas. La pasta que no vas a usar de momento la puedes refrigerar por dos días en plástico, congelar por dos semanas, o hasta secar para que dure un mes.


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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Confesiones de un planticida.

Foto suministrada por Jardín Selecto.
Confieso que varias veces he pensado en colocar plantas artificiales en mi casa, aunque hasta ahora he resistido esa urgencia. Después de todo, como dice una querida amiga, “las plantas plásticas son tan perfectas que parecen reales”... ¿o era al revés?... “las plantas reales son tan perfectas que parecen plásticas”. No recuerdo.

La verdad es que a riesgo de convertirme en un “planticida” empedernido, preferí preguntarle a quien sabe de eso, al horticultor Carlos Morales, de Jardín Selecto. Esta vez voy a la segura, y tengo las mejores intenciones de decorar el interior de la casa con plantas que van a subsistir mi ajetreo cotidiano.

Spatifilium Domino
“Hay dos aspectos bien importantes que hay que tener en cuenta al incorporar una planta en un interior, sea casa terrera o apartamento”, me contestó. “El primer aspecto es la luz. Sin ésta, la planta no va a subsistir por mucho tiempo. La condición de salud de la planta será mejor por más tiempo, a medida que haya mayor cantidad de luz.”

Dracaena Massangeana
“Segundo, la ventilación. Las plantas necesitan cierto nivel de flujo de aire. La mayoría de las plantas de interior no toleran vientos fuertes, pero tampoco deben estar en sitios completamente cerrados. Te recomiendo tener ventanas abiertas que provean el flujo de aire. Esto va a ayudar a la planta a muchas cosas: entre ellas evitará que le den plagas y a cocinarse en temperaturas excesivamente altas.”


Green Schefflera Arboricola
A mayor cantidad de luz y ventilación, la planta va a necesitar más niveles de agua. A menor luz y menos ventilación va a necesitar menos cantidad de agua, y esto debemos tenerlo en consideración al momento de regar las plantas. Usualmente las plantas de interior mueren por el exceso de agua o por falta de agua. Los dos extremos son sumamente dañinos. “Lo correcto sería echarle poca cantidad de agua con cierta frecuencia”, sugiere Morales.

El reverso de la hoja de estas tres plantas, está colorida con tonos violetas y rojizos:  Calatea Ornata, Calathea Stromanthe, Calathea Latifolia.

Lía Morada, disponible también en verde.
Hay muchas plantas que son exclusivamente de sol y nunca se pueden aclimatar a la sombra. Sin embargo, hay muchas especies que sí podemos aclimatar a mayor sombra. Pide ayuda en el jardín de tu confianza, para que te orienten de la manera adecuada para cuidar y usar la planta que estás comprando.

Antúrio
Aparte de esto, el principal motivo por el cual ponemos plantas en un apartamento es para decorar. Algunas plantas no se limitan al color verde, sino que tienen segmentos rojizos, violáceos, e inclusive florecen. Es muy importante que la planta sea escogida de acuerdo con el tiesto, que sea elegante, concuerde con su decoración y que la planta sea la correcta no solamente por su tamaño y colorido, sino que esté acostumbrada a estar en la sombra.  

“No tengas miedo de usar tiestos llamativos” señala, “ya que podrían servir como un elemento de punto focal en una sala o comedor.  Así como los cojines pueden ayudar a dar vida a un sofá, el tiesto puede también participar de la decoración de una sala.”



Con la ayuda de Carlos, he incluido fotos de varias plantas que son buenas para usar dentro de la casa o apartamento, para que puedas pedirlas por su nombre en tu tienda de plantas favorita. Más adelante vamos a continuar nuestra conversación, pero esta vez vamos a preguntarle sobre cuáles plantas son correctas para ambientar el balcón de un apartamento. Seguimos.


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Jardín Selecto
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domingo, 1 de noviembre de 2015

Gnocchi Gnocchi

Gnocchi de papas con pesto cremoso
de tomate seco en Faccio Pizza.
Aprendí a hacer gnocchi un verano en Río de Janeiro. Me enseñaron en la casa de una familia de ascendencia italiana con quien me hospedé hace muchos años. Aquella mañana en el desayuno, me informaron que se iba a preparar ese platillo para el almuerzo. Yo no tenía idea de qué hablaban, así que fue como: “whatever”.

Dona Margherida y Didi, las señoras de la casa, estuvieron trabajando en la cocina toda la mañana, hasta que finalmente terminaron a la hora de almuerzo. Pusieron un gigantesco bol en la mesa, lleno de las maravillosas almohaditas de pasta de papa, recubiertas con carne molida guisada, queso, y nos servimos con un cucharón de cocina en platos hondos de sopa.

Catedral de Brasilia por el Arquitecto Oscar Niemayer.
Foto suministrada, con derechos reservados.
Viajé a Brasil porque mis abuelos vivían allí. Mi abuelo era ingeniero y estaba diseñando una planta termoeléctrica en Santa Catarina, un estado al sur del país. Acababa de terminar una en Río y lo contrataron de nuevo. En ese momento yo era estudiante de arquitectura, y estaba haciendo un estudio sobre la ciudad de Brasilia. Entre los viajes a esa ciudad y a Tubarão, donde vivían mis abuelos, pasé mucho tiempo en la casa de los amigos italianos en Río.

Regresando al gnocchi de papa, se convirtió en un plato que he preparado muchas veces en mi vida. Luego lo he visto hacer de varios otros tubérculos como la batata, zanahoria y el apio, así como de queso ricotta sin vegetal alguno. Una vez lo vi hacer con chocolate y comerlo de postre. 

Ahora ya no lo preparo más, porque se consigue pre-hecho en el colmado, y es mil veces más fácil. Hay varias marcas, congelados o secos. Ya no tengo que majar la papa y amasar, sino que abro un paquete para hervir el contenido. 







La cosa es que el gnocchi es tecnicamente una pasta suave con sustancia, a diferencia de la pasta regular finita de semolina. La receta básica es muy sencilla: 



Se trata de papa majada, con harina, huevos y sal, mezclados hasta formar una masa que se estira como soga de plasticina y se pica en pedacitos. 



Se le presiona con los dientes de un tenedor para crear ranuras en las que se adhiere la salsa. Luego se echa en una olla de agua hirviendo. 



Las almohaditas caen hasta el fondo, y una vez cocidas comienzan a flotar, que es cuando uno las rescata con un colador y les echa la salsa favorita.

Sigue esta receta y si te interesa experimentar, sustituye la papa por otro tubérculo o vegetal.


Gnocchi (Ñoquis)

Ingredientes:
1 Huevo
1 taza de Harina de trigo
2 Papas
Sal

Procedimiento:
Cocina las papas con cáscara en abundante agua durante 30 minutos, cuando estén listas quita la piel y maja hasta formar un puré. Mezcla el puré con el huevo, la harina cernida según la vas necesitando, y la sal. Amasa durante unos minutos hasta obtener una masa suave.

En una superficie enharinada, forma sogas con la masa y corta en pequeñas porciones cilíndricas. Luego, presiona un tenedor sobre éstos para darle la forma tradicional. Cocina los gnocchi en abundante agua hirviendo con sal, durante 4 minutos. Cuando estén flotando retira y sirve con la salsa preferida.



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lunes, 19 de octubre de 2015

¡Se me olvidó el gazpacho!

Por muchos años viví a pasos de la playa: cerca del Parque del Indio y luego en Ocean. El ambiente era bastante casual, y compraba los ingredientes del día a pie en el colmado cercano. Durante el verano, el gazpacho andaluz era algo que hacía mucho sentido por el mucho calor, y lo preparábamos a menudo casi siempre con ensalada de papas. Guardaba un galón en la nevera y nos duraba el fin de semana. Por alguna razón cuando me mudé del área, se me olvidó lo mucho que disfruto esa sopa fría.

Anoche de repente alguien hizo la receta por TV, y el marullo de recuerdos me arropó. Voy a volver a hacer gazpacho. Una lástima que ya haya pasado el verano y la sequía porque hubiera sido perfecto, pero no me importa. Ojalá que a mi perro Chocolate le guste, porque eso es lo que vamos a cenar hoy.

Dicen que el gazpacho es una receta que viene de los árabes, y que originalmente era una sopa de pan viejo, y caldo de ajos. Con los años, los agricultores del medio-oriente que vinieron a trabajar en España le fueron añadiendo pedazos de los vegetales que cultivaban: tomates, pimientos y pepinos, y más tarde se empezó a machacar en un mortero. El nombre viene del árabe “caspa”, que significa “lo que sobra o que se va a desechar”, supongo que por el uso del pan duro.

La receta clásica andaluza lleva eso: tomate, pimientos verde y rojos, pepino, ajo, pan viejo, aceite de oliva y vinagre, todo molido hecho un puré bastante ralo. Algunas veces le añaden cebolla o se la echan picada después de servida. En otras partes de España sirven los pedazos sin moler, la hacen con caldo de pollo y la sirven caliente, o  inclusive algunos le añaden carne o mariscos. En el sur de Puerto Rico, se le llama gazpacho a una ensalada de aguacate con bacalao, tomate, cebolla y a veces huevo duro picado.

Dentro de lo clásico de mi receta personal, hay un par de detalles que la distancian de la original. Por ejemplo, en vez de usar tomates frescos solamente, hago una mezcla con tomates enlatados y jugo de tomate. La experiencia ha sido que esa combinación redondea el sabor a tomate y le da riqueza, opuesto a la textura aguachosa del tomate fresco molido solo. A veces he usado el tomate italiano ovalado y es excelente para el gazpacho. La otra, es que uso un procesador de alimentos en vez de un mortero. Esa no la voy a explicar.

Sobre el uso del pan, pues prefiero un pan artesanal con corteza dura, o pan de agua si no lo consigo. Se supone que se deje remojando en agua con sal, pero eso es para ablandarlo si el pan es viejo y duro. Si es un pan fresco, se puede echar directamente a la mezcla. 

El aceite de oliva debe ser extra virgen, para que tenga un sabor más fuerte. El vinagre podría ser cualquiera, pero prefiero que sea de manzana, de vino o hasta balsámico, al que le añado un poco de limón porque es dulce y no es tan ácido. Por último, le añado un poco de cilantro, porque lo siento más “sofrito” caribeño.  

Hay una pizzería en Isla Verde que hace pizza con sofrito por encima, y siempre que la pido pienso en esta sopa. Tiene tomate, pimiento, cebolla, ajo, cilantro y lo ponen crudo, para que se cocine al hornearla. En verdad creo que por eso le añado cilantro a mi receta, porque me encanta comer pan con sofrito. Una vez aprendí a echarle sofrito a la mayonesa para un sandwich de pollo, y eso se ha convertido en la receta usual.

Pues manos a la obra. Este es un plato que cae muy bien al estómago, porque es como comerse una ensalada molida. Es vegetariano con muy pocas calorías, lo que lo hace dietético. Por el momento, esta noche voy a cenar gazpacho con Chocolate.

Gazpacho Andaluz
Ingredientes
6 tomates maduros grandes y carnosos
1 lata de tomates
1 lata de jugo de tomate
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
1 pepino
1 corazón de cebolla grande, 
1 diente de ajo
2 rebanadas de pan del día anterior sin la corteza
cilantro
sal
aceite de oliva extra virgen 
vinagre
* - Las proporciones de los ingredientes son al gusto, como en toda receta tradicional.

Preparación
1. Pon a remojar las rebanadas de pan si está duro. Colócalas en un bol con agua de sal hasta cubrirlas.

2. Pica los tomates, los pimientos, el pepino, la cebolla y el ajo. A los pimientos se les quita las semillas.

3. En el procesador de alimentos, coloca la mezcla de ingredientes (en una tanda o en varias tandas), añade los tomates de lata con su agua, el jugo de tomate y tritura hasta conseguir una crema. Añade el pan escurrido, el vinagre y bate hasta conseguir que todo esté bien triturado y emulsionado.

4. Comprueba el punto de sal y vinagre.

5. Cuélalo para eliminar la piel del tomate, del pimiento, y la semilla de tomate.

6. Añade agua si fuera necesario, tiene que quedar una textura de crema líquida. Guarda en la nevera y en el momento de servir rocía con un chorrito de aceite de oliva.

7. Sírvela con una guarnición de pepino crudo cortado en dados, cubitos de pan (normal o tostado), pimiento cortado en cubitos y cebolla picada. Cada elemento en un platito aparte para que los comensales puedan servirse a su gusto.



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